En este momento estás viendo Tribunal de Fiscalización Laboral fija modalidad de hostilidad por afectación de la dignidad

Tribunal de Fiscalización Laboral fija modalidad de hostilidad por afectación de la dignidad

El empleador que ordena al trabajador someterse a cursos de capacitación e inducción para desempeñar funciones en un puesto de menor rango o nivel, advirtiendo que su inasistencia se consideraría falta injustificada susceptible de ser sancionada con despido mediante un procedimiento disciplinario, incurre en acto de hostilidad debido a que esta situación afecta la dignidad del trabajador.

Este es el principal criterio jurisprudencial administrativo que se desprende de la Resolución N° 412-2024-Sunafil/TFL-Primera Sala, emitida por la Primera Sala del Tribunal de Fiscalización Laboral (TFL) de la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil).

Con dicha decisión, el Tribunal de la Sunafil declara infundado un recurso de revisión interpuesto por una empresa minera dentro de un procedimiento administrativo sancionador y fija una modalidad de hostilización laboral por afectación de la dignidad del trabajador.

Antecedentes

En el caso de la resolución, una empresa minera inspeccionada fue sancionada por incurrir en una infracción muy grave en materia de relaciones laborales, por actos de hostilidad en contra de un trabajador y su dignidad consistentes en actos de intimidación para que desempeñe funciones que están por debajo del nivel de las que normalmente realizaba, tipificada en el numeral 25.14 del artículo 25° del Reglamento de la Ley General de Inspección del Trabajo (RLGIT), aprobado por el Decreto Supremo Nº 019-2006-TR, y sus normas modificatorias.

La minera apeló la resolución de subintendencia con la cual se la sancionaba y la intendencia correspondiente de la Sunafil declaró infundada la apelación, ante lo cual la empresa interpuso recurso de revisión para que su caso sea conocido por el TFL.

Análisis

Al tomar conocimiento del caso en revisión, la Primera Sala del TFL advierte que la imputación se constriñe en analizar si la empresa minera, excediendo su poder de dirección, afectó la dignidad de un trabajador ‘Operador Casa Control Embarque’.

Esto en razón de haberle ordenado, mediante carta notarial, que asista a una inducción y capacitación para que se desempeñe en un puesto de trabajo de menor nivel, ejerciendo funciones consideradas de menor rango en comparación con las que realiza normalmente; incluso se precisó una fecha determinada para la efectividad de dichas funciones y que su negativa de concurrir a su trabajo, bajo estas condiciones, sería considerada falta injustificada con reserva de aplicar causa grave de despido.

Al respecto, el Tribunal de la Sunafil verifica que los inspectores de trabajo comisionados dejaron constancia en el acta de infracción correspondiente que observaron un condicionamiento y/o intimidación de parte de la empresa minera inspeccionada para que el trabajador desempeñe funciones de menor rango o nivel.

Asimismo, constata que los inspectores dejaron constancia que si bien esas nuevas funciones no se llegaron a realizar, existió el condicionamiento y/o intimidación. Toda vez que en el programa de capacitación y evaluación de la empresa –que incluye el cambio de maquinarias en el área de embarque– se considera que de no aprobar la evaluación correspondiente, se le rebajaría al trabajador sus funciones a las de un ayudante o personal de apoyo, pese a la posibilidad de ser trasladado a otro puesto, con su misma categoría ocupacional y remuneración.

Por lo tanto, el TFL advierte que dicha situación ha vulnerado el derecho a la dignidad del trabajador afectado, considerando que la minera lo condicionó a someterse a capacitaciones e inducciones para realizar funciones de menor responsabilidad en un puesto diferente. Este hecho afectó los derechos constitucionales del trabajador, generando que no desarrolle su labor normal y para la cual fue contratado, precisa el colegiado administrativo.

Además, el TFL toma en consideración que el trabajador no realizó su labor normal de ‘Operador Casa Control Embarque’ en el área de embarque y transferencia.

A criterio del Tribunal de la Sunafil, esto produce no solo una afectación a los derechos fundamentales del trabajador, sino también a su integridad física y emocional. “Esta se vio afectada al haber sido diagnosticado con un cuadro de ansiedad y estrés, conforme al documento emitido por el consultorio médico de la impugnante”, indica el TFL.

A la par, considera que no se puede dejar de lado que el trabajador fue perjudicado de manera insubsanable al momento de ser notificado con el contenido de la referida carta notarial, vulnerando el empleador lo dispuesto en el literal g) del artículo 30° del Decreto Legislativo N° 728, Ley de Productividad y Competitividad Laboral. Así, el envío de dicha carta notarial evidencia que la finalidad del accionar de la empresa minera responde al animus de perjudicar al trabajador, llegando incluso al despido del mismo, colige la Primera Sala del TFL.

Decisión

Por lo expuesto, el Tribunal de la Sunafil encuentra acreditado que la empresa minera, en este caso, incurrió en una infracción muy grave en materia de relaciones laborales, tipificada en el numeral 25.14 del artículo 25° del RLGIT, conforme lo determinado por la autoridad sancionadora. Esto, tomando en cuenta que el literal g) del artículo 30° del Decreto Legislativo

N° 728, Ley de Productividad y Competitividad Laboral dispone que: “Son actos de hostilidad equiparables al despido los siguientes: […] g) Los actos contra la moral y todos aquellos que afecten la dignidad del trabajador”. En consecuencia, el TFL declara infundado el mencionado recurso de revisión.

Fuente: Diario Oficial El Peruano

Deja una respuesta